Arquitectura Residencial
Los asentamientos Chachapoya parecen adecuarse a las curvas del
terreno, aparentemente siguiendo un patrón al azar, aunque
algunos sitios, como Kuelap, presentan agrupamientos de viviendas
ubicadas a lo largo de corredores o frente a patios. Un sitio típico
Chachapoya generalmente se organiza a lo largo de una cresta, en
una cumbre o en las laderas de una montaña, con un mínimo
de 30 y un máximo de 400 estructuras, la mayoría de
planta circular.
Mientras que la ubicación de los sitios Chachapoya en las
crestas y las cimas de las montañas, podría responder
a la hostilidad existente entre los diferentes grupo, como sugieren
algunos cronistas, realmente se encuentran pocos sitios fortificados.
Los asentamientos Chachapoya en las cimas, flancos y las crestas
de las montañas, podrían haber sido, igualmente, respuestas
prácticas a una “tierra muy áspera y de gran
humedad; que todo el año no haze sino llover, y por esta
causa los yndios tienen sus casas edificadas en las cumbres de las
cuestas y altos…” como escribió un cronista del
siglo XVI.
Aunque el patrón de casas circulares no es exclusivo de
los Andes pre-hispánicos, las casas Chachapoya presentan
ciertas particularidades. Estas están asentadas en sólidas
plataformas coronadas por los muros de las propias estructuras.
Las bases y/o los muros superiores, presentan frisos decorativos
de piedra (zigzag, rombos, diseños escalonados, o mosaicos
figurativos como los de Gran Pajatén). Las cornisas que rodean
total o parcialmente las casas, servían como elementos decorativos,
o como pasarelas, protegiendo las plataformas de la lluvia. Cabezas
clavas de piedra, con forma humana o de felino, decoran el exterior,
y a veces el interior, de las viviendas; también se solía
adosar astas de venado a las paredes interiores. Techos de paja,
de forma cónica, coronaban las viviendas.
De izquierda a derecha: Estructura con
friso escalonado en La Congona; Estructura con friso en doble zigzag,
San Antonio (Adriana von Hagen)
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