La Economía
Los Chachapoya basaron su economía en la producción
doméstica de cerámica y de textiles, y dependieron
de la agricultura, del pastoreo, la caza y la recolección
para su subsistencia. Muchos de los asentamientos estuvieron estratégicamente
ubicados, permitiendo un fácil acceso a una variedad de ecosistemas.
Se transformaron las laderas en anchas terrazas de cultivo, y las
zonas bajas en campos con elaborados sistemas de drenaje. Vestigios
de los sistemas de andenes son todavía visibles en el valle
medio del Utcubamba, probablemente dedicados a productos del valle
cálido, como algodón, ají y coca. Los Chachapoya
cultivaron una variedad de tubérculos —papa, mashwa,
oca y olluco — y de granos —quinoa, kiwicha, chocho—
en zonas que varían desde 3,200 a 3,800 m.
Los Chachapoya también se dedicaron a la caza del venado,
empleando las astas para decorar sus tumbas y viviendas, así
como para la confección de tocados y la decoración
de tambores de cuero, como se observa en uno hallado en una tumba
saqueada en la cuenca del Huabayacu, actualmente exhibido en el
Instituto Nacional de Cultura de Chachapoyas. De acuerdo a Cieza,
“... posseyeron gran numero de [llamas]” y sin duda
de alpacas también, aunque actualmente los camélidos
han sido reemplazados por ovejas.
De izquierda a dercha; Ceramica de estilo
Chachapoya; Restos de rio canalizado, cerca de Leymebamba (Adriana
von Hagen)
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